La píldora sigue siendo el anticonceptivo más utilizado en la vida sexual, mientras que el condón es la única defensa segura frente al SIDA y enfermedades venéreas y la ligadura de trompas y la vasectomía cuando se tiene la decisión de no procrear.
Los anticonceptivos deben escogerse y prescribirse en atención a las necesidades y conveniencia de cada pareja. Porque, por supuesto, el sexo es cosa de dos.
• Minipíldoras: Las nuevas píldoras son toda una revolución en el mercado farmacéutico. Los laboratorios de todo el mundo investigan y perfeccionan sus fórmulas para disminuir los efectos secundarios y adecuarlas a cada tipo de mujer. Se reducen las dosis de estrógenos, los cuales provocan hipertensión, colesterol, obesidad o daños cardiovasculares. Ahora se usan sustancias mucho menos nocivas como la drosperinona.
• Píldora del día siguiente: Se considera un método de emergencia, ya la fabrican la mayoría de los laboratorios y se vende en numerosos países con receta médica. Es un enorme avance para evitar embarazos no deseados, frente al trauma físico y psíquico de un aborto para las mujeres.
• Inyecciones hormonales: Administradas a las mujeres en casos de urgencia, son hoy en día menos utilizadas por su elevada composición de progesterona.
• Dispositivo intrauterino (DIU): Es bastante efectivo, pero mucho menos que la píldora. Causó furor hace años, pero se ha demostrado su efecto perjudicial para el aparato genital femenino. Incrementa infecciones en el útero, ovarios o trompas de Falopio, así como la abundancia de sangrados menstruales.
• Espermicidas: Son productos en forma de cremas, geles y óvulos vaginales, que no garantizan en absoluto una eficacia protectora, al igual que los anillos vaginales y los parches.
• Implante subdérmico: Es una varilla que el médico coloca debajo de la piel del antebrazo, con hormonas que pasan directamente a la sangre. Sus efectos secundarios pueden ser hipertensión, obesidad, acné y lesiones cerebrales, por lo que tampoco son muy aconsejables.
• Preservativo o condón: Sigue siendo la defensa más segura frente al SIDA y enfermedades venéreas. Se ha perfeccionado mucho la calidad del látex, es cada vez más resistente y cómodo, pero que el condón femenino se considera mucho menos seguro.
• Diafragma: Es un círculo de caucho flexible, que actúa como un obstáculo mecánico en el cuello del útero para impedir la entrada de los espermatozoides.
• Ligadura de trompas: En los últimos años se ha incrementado esta microcirugía y es el método más escogido por parejas que no desean tener hijos de forma permanente e irreversible. Es una intervención quirúrgica en la que se secciona o bloquea las trompas de Falopio, para impedir el recorrido del óvulo hacia el útero y por lo tanto la fecundación.
• Vasectomía: Se practica en el varón y consiste en cortar los conductos deferentes para que la eyaculación no contenga espermatozoides. En la actualidad son muchos quienes se someten voluntariamente a esta operación.






