Pablo Lafontaine dejó Bertelsmann Music Group en marzo de 1997 para asesorar a otros empresarios sobre la honestidad radical. Él tiene mucho trabajo por hacer. "Hay muchas mentiras en los negocios, como hay personas en los negocios", dice.
Aquí las cinco mentiras más comunes:
1.-Mentira: "Las personas son nuestro activo más importante"
Verdad: "Las personas son nuestro más preocupante activo e impredecible. Nuestros activos más importantes son realmente nuestros activos financieros".
Esto puede ser la principal mentira de nuestros tiempos. "Cuando se inicia la gestión de hablar acerca de cómo las personas son importantes", Lafontaine dice, "usted puede apostar que va a ser uno de los recursos humanos impopulares".
2.-Mentira: "Esta fue una decisión racional"
Verdad: "Yo quería hacer esto"
La gente "quiere lo que quiere sólo porque quieren". Comenta Lafontaine
3.-Mentira: "Nosotros juzgamos a las personas por su desempeño"
Verdad: "Yo juzgo tu desempeño sobre la base de caerme bien"
¿Por qué la mayoría de las personas que mantienen sus puestos de trabajo los conservan?". Lafontaine pregunta "Porque las personas para las cuales trabajan ellos les caen bien. A ti te despiden cuando la gente que trabaja a tu alrededor ya no les pareces.
4.-Mentira: "Esto es negocio, no es personal"
Verdad: "Todo es personal"
"Como personas, tenemos nos enojamos el uno al otro", dice Lafontaine. "Los intentos de evitarlo son cobardes. Por lo tanto, se molestan, supérelo y siga adelante”. Lafontaine cree que cualquier desacuerdo puede ser manejado con una honesta conversación.
5.-Mentira: "El cliente es lo primero"
Verdad: "Yo soy primero"
"Más a menudo que no, 'el cliente' es una abstracción", advierte Lafontaine. "La gente cuida a los clientes cuando les beneficia y hace caso omiso cuando los clientes se pueden salirse con la suya. Todos dicen 'Yo vengo en primer lugar, que es lo que normalmente ocurre".
-Hay gran relación entre embarazos juveniles y programas de con contenido sexual. -La tasa más alta de adolescentes embarazadas está en el grupo que ve programas con contenido sexual, según investigadores
¿Podría ser que la cantidad de sexo que los adolescentes ven en la televisión pronostique si se convertirán en madres o padres adolescentes? Un estudio publicado en la revista Pediatrics revela que es una clara posibilidad.
Una investigación reciente señala que las tasas de adolescentes embarazadas son más altas entre las que ven programas de televisión con cierto contenido sexual que quienes tienen gustos de programación más controlado.
El estudio es el primero en señalar un vínculo directo entre el contenido sexual de la televisión y la posibilidad de que los adolescentes que lo ven se vuelvan padres.
Los investigadores examinaron información obtenida en un sondeo realizado entre alrededor de 2 mil adolescentes. Seleccionaron 23 programas populares y preguntaron qué tanto los adolescentes veían cada uno.
Uno de los programas usados en la investigación fue la serie "Sex and the City", de alto contenido sexual.
Después codificaron las respuestas con indicadores establecidos del contenido sexual de cada programa (desde chistes de doble sentido en comedias y dibujos animados hasta relaciones sexuales representadas en historias ardientes transmitidas por cable o en realities).
El estudio es el primero en relacionar los hábitos televisivos con el embarazo entre adolescentes, dijo la autora principal, Anita Chandra, científica conductual de la firma Rand Corp.
¿Qué fue lo que descubrieron?
Para los 16 años de edad, los adolescentes que veían televisión con mucha carga sexual tenían más del doble de probabilidades de resultar madres o padres de un bebé concebido fuera del matrimonio, que los adolescentes que veían muy poca: 12 por ciento contra 5 por ciento.
Este intervalo se mantiene estable hasta los 20 años.
Los investigadores controlaron la raza, los ingresos y el nivel educativo de los papás, así como el tiempo total de ver televisión de los adolescentes.
Aunque estudios anteriores han vinculado el sexo en la televisión con una iniciación más temprana al sexo, éste es el primero que relaciona el sexo en la televisión con los embarazos.
Los adolescentes que vieron los programas de mayor contenido sexual tenían el doble de posibilidades de embarazarse durante los siguientes tres años que quienes no los veían. Investigaciones previas, realizadas por el mismo grupo de científicos, han encontrado que el ver muchos programas de sexo en televisión puede impulsar la participación en actividad sexual a una edad más temprana.
Los programas que destacan los aspectos positivos del sexo sobre los riesgos pueden llevar a los adolescentes a tener relaciones sin protección "antes de que estén listos para tomar decisiones responsables e informadas", indicó Chandra.
La investigación
El estudio fue dado a conocer en el número de noviembre de la revista Pediatrics. Fue realizado a una muestra de 2 mil 3 adolescentes de ambos sexos de entre 12 y 17 años, consultados vía telefónica sobre sus gustos televisivos en el 2001.
Los adolescentes fueron entrevistados en otras dos ocasiones, la última en 2004, y se les preguntó sobre si estaban o estuvieron embarazadas.
Entre las chicas, un total de 58 se embarazó y entre los muchachos, 33 dijeron que embarazaron a una muchacha.
Los participantes fueron consultados sobre qué tan seguido veían cualquiera de los más de 20 programas populares entre los adolescentes en ese entonces, o cuáles tenían a su parecer mucho contenido sexual. Los programas incluían series como "Sex and the City", "That 70’s Show" y "Friends".
Los embarazos eran más comunes entre quienes veían esos programas habitualmente, en comparación con los adolescentes que casi no los seguían. Había también más embarazos entre los adolescentes mayores, pero la tasa de embarazos se mantenía constante en todas las edades que seguían los programas más eróticos.
La conclusión
Chandra dijo que el ver televisión tenía una fuerte relación con los embarazos adolescentes incluso cuando se consideraban otros factores, como las calificaciones escolares, las estructuras familiares y la educación de los padres.
Sin embargo, el estudio no abordó de manera adecuada otras cuestiones, como la autoestima, los valores e ingresos familiares, dijo Elizabeth Schroeder, directora ejecutiva de Answer, un programa de educación sexual para adolescentes de la Universidad de Rutgers.
Barack Hussein Obama nació el 4 de agosto de 1961 en Honolulú, Hawaii, hijo de Barack Obama, un economista negro llegado desde Kenia, y Ann Dunham, una antropóloga oriunda de Kansas, quienes se conocieron en la Universidad de Hawaii, en Manoa.
Obama apenas convivió con su padre, ya que éste se separó de su esposa dos años después de que nació su hijo y regresó a Kenia, donde murió en un accidente automovilístico en 1982; sólo visitó a su hijo una vez, cuando era adolescente.
La que más influyó en su vida fue su madre, quien se volvió a casar con otro extranjero, el empresario indonesio Lolo Soetoro, musulmán no muy practicante. En 1967 se mudaron a Jakarta, donde Obama vivió hasta los 10 años. Ahí, nació su media hermana, Maya.
Para que Obama se criara en un ambiente estadounidense, su madre lo envió a Hawaii, a vivir con sus abuelos. Pese a que sus abuelos lo criaron en un ambiente estable, Obama sufrió una fuerte crisis de identidad durante su adolescencia, que estuvo marcada no sólo por una destacada trayectoria escolar, sino también por años de rebeldía y escarceos con las drogas.
Pese a la separación, madre e hijo se veían con regularidad, ya que ella viajaba todo el tiempo entre Indonesia y Hawaii, donde moriría, en 1995, víctima de un cáncer de ovario.
Por su parte, Obama continuó los estudios en el Occidental College, de Los Ángeles, donde experimentó con drogas -marihuana y cocaína-, según contó en su autobiografía, "Sueños de mi padre", publicada en 1995. Tras dos años en California, se mudó a Nueva York para estudiar Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales en la Universidad de Columbia.
Trabajó en finanzas un par de años luego de graduarse, pero se mudó luego a Chicago para dedicarse a su pasión, la actividad comunitaria, inspirado por las ideas del activista Martin Luther King Jr. Fue contratado por el Developing Communities Project, que asistía a familias pobres.
Luego de tres años, volvió a los claustros universitarios, esta vez a Harvard, para estudiar Derecho. Alumno destacado, fue nombrado presidente de la revista Harvard Law Review, el primer afroamericano en llegar a ese puesto.
En 1991, Obama regresó a Chicago para trabajar en varios bufetes de abogados. Por esa época, comenzó a introducirse más en la comunidad negra, yendo todos los domingos a la cristiana Trinity Church, donde se volvió muy cercano al reverendo Jeremiah Wright.
En el bufete de abogados Sidley Austin conoció a quien sería su esposa, Michelle Robinson, también abogada. Se casaron en 1992 y tuvieron dos hijas: Malia (1998) y Sasha (2001).
Tras algunos años como abogado, director de organizaciones comunitarias y profesor de Derecho en la Universidad de Chicago, Obama decidió lanzar su carrera política como candidato a senador en Illinois.
Ganó las elecciones en 1996 y por ocho años se desempeñó como legislador estatal, impulsando leyes sobre salud, cuidado de niños, antidiscriminación, asistencia a los pobres y a inmigrantes. En 2000, intentó infructuosamente pasar a la Cámara de Representantes en Washington, pero perdió los comicios internos frente al ya establecido político Bobby Rush.
Sin darse por vencido, rearmó su equipo aliándose con sectores del establishment blanco de Chicago para financiar su campaña, afinó su mensaje y, ya con la ayuda su hasta ahora principal estratega político, el ex periodista David Axelrod, volvió a intentar el paso a Washington en 2004, esta vez con la mira en el Senado.
Ayudado por su carisma, se granjeó una popularidad similar a la de una estrella del rock que lo ayudó a atraer a sus mítines a decenas de miles de personas.
Su talante conciliador quedó de manifiesto durante la convención nacional del Partido Demócrata en Boston, en 2004.
"No hay un Estados Unidos blanco y un Estados Unidos negro, sino los Estados Unidos de América", dijo entonces, en un discurso esperanzador que lo catapultó a la esfera política nacional.
Sus dos libros autobiográficos "The Audacity of Hope" (La audacia de la esperanza) y "Dreams from my father" (Sueños de mi padre) se han convertido en los más vendidos.
Los observadores mencionan con frecuencia que el secreto de su éxito obedece a un arma rudimentaria: el poder de la palabra.
Obama asegura no haberse percatado de su poder dialéctico hasta que participó en una marcha contra la segregación racial en la universidad y descubrió que había captado la atención de los asistentes tras empezar a hablar. "Los congregados se quedaron callados y me miraban", recuerda en "Dreams from my father".
Su carrera política arrancó, curiosamente, con discursos que no conectaban bien con el público y en los que abundaban los detalles sobre sus programas.
No sería hasta 2004, durante su campaña al Senado, cuando introdujo los elementos de "esperanza, cambio y futuro" que tiñen la entusiasta retórica que tan buenos resultados le ha dado.
Su temprana oposición a la guerra en Iraq y su potente discurso en la Convención Nacional Demócrata de 2004 lo catapultaron al frente de las filas demócratas.
Ya en la Cámara Alta, mantuvo una constante crítica a las políticas del Presidente George W. Bush y apoyó legislación sobre el control de armas, la transparencia política, energía nuclear e inmigración, entre otros temas.
Finalmente, la fría mañana del 10 de febrero de 2007, en las escalinatas del antiguo Capitolio estatal en Springfield, Illinois, lanzó su candidatura presidencial desafiando no sólo a la hasta ese entonces favorita del partido, la senadora Hillary Clinton, sino la historia misma, para buscar convertirse en el primer Presidente negro del país
Obama: Primer presidente negro de Estados Unidos
Barack Obama escribió su nombre con tinta indeleble en la historia estadounidense al convertirse en el primer presidente negro del país con una aplastante victoria sobre John McCain, impulsada por un mensaje de renovación política y social. Apelando a un amplio mensaje de cambio y esperanza, el joven senador de Illinois atrajo a diferentes grupos de votantes, inclusive millones de nuevos votantes jóvenes, que anhelaban un cambio generacional en el liderazgo del país.
La elección despertó un interés pocas veces visto en esta nación. Un récord histórico de 130 millones de estadounidenses habrían votado. Un dato que demostró que el factor de la raza no fue determinante es que sólo 20 por ciento del electorado nacional -según los sondeos a la salida de los centros de votación- que ese tema fue importante, y, de este porcentaje, más de la mitad emitió su voto por Obama.
Con apenas 47 años, Obama logró cristalizó el sueño de una generación en Estados Unidos que todavía en los años 60, en plena lucha por los derechos civiles encabezada por líderes como Martin Luther King Jr. y Malcom X, veía lejano que un afroamericano pudiera llegar a la Presidencia.
"Sueño con que mis cuatro hijos vivan un día en un país donde no se les juzgue por el color de su piel", dijo hace 45 años el Dr. King en un Estados Unidos muy distinto, en el que la posibilidad de que un negro llegara a la Casa Blanca parecía imposible de alcanzar.
Sin embargo, llevando a cabo una sofisticada campaña que utilizó las últimas tecnologías para animar el activismo y lograr récords de recaudación de fondos, este hijo de madre blanca de Kansas y padre negro de Kenia, borró las líneas de división racial y se impuso desde en estados liberales como Nueva York y California hasta los más conservadores Ohio, Florida o Iowa.
El senador de Illinois, de 47 años, explotó el profundo descontento que hay con el actual estado de cosas y prometió una nueva era de cambio y esperanza a lo largo de una impecable campaña electoral de 21 meses.
Su abuela, Madelyn Dunham, que falleció el lunes 3 de Noviembre de 2008 en Hawai a los 86 años debido a un cáncer, fue una de las presencias más importantes de su vida, la mujer que, según él dice, se sacrificó por él una y otra vez y quien lo quiso "más que a nada en el mundo".
Obama asumirá la presidencia el 20 de enero de 2009 y se convertirá así en el Mandatario numero 44 de Estados Unidos, 43 años después de que se sancionó una ley que anulaba una serie de requisitos que en la práctica impedían votar a los negros en muchos estados sureños.
Obama, heredará un país comprometido en varios frentes además del económico. En particular, Estados Unidos tiene dos guerras en marcha en Iraq y Afganistán.
El futuro Presidente y su compañero de fórmula, el senador por Delaware Joe Biden, prometieron un retiro gradual de Iraq en 16 meses y concentrar el combate a la red terrorista Al-Qaeda y los talibanes en Afganistán.